La llegada de personas extranjeras inmigradas a Cataluña en las últimas décadas ha supuesto la convivencia de diferentes religiones muy diferenciadas entre sí.
A Cataluña se contabilizan alrededor de 3449 templos religiosos i hasta a 13 confesiones religiosas*1. Las religiones mayoritarias que encontramos a Cataluña son: la católica, la musulmana, el budismo, la ortodoxa, etc.
Cervera es una población donde hace unos años, la población inmigrante era de 351 persones (1999) i actualmente se sitúa alrededor del 21% de la población total. Ésta es un claro ejemplo de la diversidad religiosa que hay en nuestro país. Actualmente conviven: la religión católica, los ortodoxos (mayoritariamente, de Rumania i Ucrania), los cristianos coptas (Egipto) i los musulmanes (Malí, Senegal, Magreb, etc.). La mayoría de ellos han hecho presente sus creencias a través de la adecuación de locales de culto, como es el caso de la mezquita de musulmanes situada en la Av. Mil·lenari de Cataluña y de la cesión, por parte de la Parroquia de Cervera, de “l’Església dels Dolors” donde todos los domingos los coptas egipcios celebran su eucaristía.
El problema se plantea cuando la práctica de estas religiones se encuentra muy calada en la vida de estas personas extranjeras, mientras nuestra sociedad cada vez se convierte en una sociedad más laica. Todo esto genera un sentimiento, una sensación de miedo, etc. por parte de la mayoría de creyentes que viven en nuestra sociedad, de que todos terminaremos practicando la religión de los inmigrantes. En contrapartida, aparecen, los más optimistas que hablan de fomentar un diálogo interreligioso y muy válido, para llegar a conseguir una buena convivencia entre las diferentes religiones que coexisten al mismo tiempo. Además, las escuelas se cuestionan continuamente si la religión católica tendría que ser la única religión que se impartiese en los centros escolares, o por el contrario, haría falta dar la opción de impartir diferentes religiones.
Por otra parte, estos días aparecía a los medios de comunicación (La Vanguardia) que Alemania se planteaba tener una zona habilitada para que los alumnos musulmanes pudieran rezar, fruto de que un alumno de 14 años de una escuela de Berlín se quejaba de que no le dejaban rezar a la hora del almuerzo alegando la “neutralidad del estado”. Y yo me pregunto: Si continuamente estamos hablando de que hace falta trabajar para la integración de las personas inmigrantes, ¿de esta manera lo vamos a conseguir, creando espacios de culto para cada una de las religiones?
Yo pienso que la religión es una cosa íntima que cada persones la tendría que practicar libremente en su casa cuando lo crea necesario, en la intimidad, privacidad, etc., i que a los centros escolares tendría que haber una única asignatura en la que se hablara de las diferentes religiones del mundo, independientemente de si es un estado musulmán, católico, protestante, etc. Pienso que el enriquecimiento mutuo es lo mejor para todos, y que a partir de aquí cada uno decida cual es la mejor opción. Además, que no todos tenemos que creer en una religión, sino que podemos creer en valores que a veces pueden ser mucho más importantes para la persona. El hecho de no ser practicante o creyente no tiene que decir que una persona es menos buena que una que lo es, ya que muchas veces las buenas acciones se traducen en hacer el bien, no en ser practicante o en ir a misa…
*1 Datos extraídos del Departamento de Presidencia de la Generalitat de Catalunya.
Tuesday, March 18, 2008
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